De los gobiernos de Fujimori, Toledo y el segundo de García, hemos heredado un duro régimen jurídico que facilita la represión contra la población que protesta en los conflictos sociales.
Desde la lucha contra el supuesto terrorismo agravado que metía en un mismo saco a un terrorista y a un dirigente social, pasando por el incremento de penas, hasta la impunidad de los efectivos policiales que matan a un protestante, se ha ido configurando lo que en el mundo de los derechos humanos se denomina “criminalización de la protesta”, es decir convertir a la protesta social en un crimen al cual perseguir.
Pero más aún, los cientos de muertos que se han producido en hechos como los de Bagua, Chala, Madre de Dios, Arequipa, Piura entre otras zonas sobrepasan esta criminalización de la protesta hasta convertirla en crimen contra la protesta. Hoy, que la Defensoría del Pueblo anuncia que la conflictividad socioambiental se ha incrementado en el último año de 93 a 117 casos, es preciso tener una nueva estrategia, que se centre en el diálogo y la prevención.
Uno de los conflictos sociales más importantes que deben resolver las autoridades es el derivado del proyecto minero Conga, que mantiene un grado alto de polarización. En el fondo de este asunto hay un problema mayor, que tiene que ver con la falta de credibilidad de la población. La convocatoria a un nuevo paro regional los últimos días del mes de mayo da un plazo para definir nuevas posiciones de todos los actores involucrados en este problema. Insistir en el camino del diálogo es indispensable, sobretodo si recordamos que en su mensaje a la nación sobre Conga el presidente Humala habló de una “nueva minería”, sin que hasta la fecha haya habido cambio legal alguno al respecto.
Pero mientras Conga sigue por definirse, hay más conflictos en desarrollo, en Espinar, en Cerro de Pasco, en La Oroya y en otras localidades.
Ante estos hechos, Otra Mirada recomienda que los recursos de los que dispone el Ejecutivo deban ser invertidos en desarrollo antes que en represión. Si bien la lógica de la criminalización de la protesta, diseñada por las fuerzas reaccionarias del país, fue repotenciada por el gobierno de García, el actual gabinete encabezado por Oscar Valdez la viene reforzando, lo que es contrario a la oferta electoral de Gana Perú.
El peligro es que se aliente una institucionalidad autoritaria, en la que la cantidad de muertos aumente como producto de la represión en conflictos sociales. Estamos por superar la decena de muertes durante la gestión Valdés, pero eso no significa en ningún extremo mayor solidez del gobierno. Al contrario, estamos viendo las debilidades de un régimen que al mismo tiempo que decide movilizar a 2 mil efectivos de las fuerzas del orden a custodiar los intereses de Yanacocha en Cajamarca, no tiene una estrategia adecuada para enfrentar eficazmente al “senderismo” de los Quispe Palomino en el VRAE.

Comentarios
Re: Thank you
07/02/2013.Gracias por compartir su conocimiento de la historia, fue un gran placer leer tu post. Gracias y essay que Dios los bendiga.
Re: La protesta social no es un crimen
04/02/2013.Cuando todo lo demás psicológica y física parece disminuir, la admiración de la elegancia está en aumento que es mejor leer una noticia aquí en mi sitio www.essaywritingservices.com
Sobran elementos en la actual
24/06/2012.Sobran elementos en la actual coyuntura nacional para afirmar que el gobierno de Ollanta Humala está desarrollando una lógica crecientemente autoritaria.addicting games 192.168.1.1 192.168.2.1
mamá huaco
28/05/2012.Hay un principio elemental de cualquier sociedad, "donde termina tú derecho empieza el mío", el tomar carreteras, bloquear puentes, destruir propiedad privada, ¿desde cuando es una protesta? son actos de violencia clara y manifiesta. Impedir el tránsito de aquellas personas que nada tienen que hacer conla protesta, impedir la asistencia a su trabajo de aquellos que sí quieren trabajar y no estánd de acuerdo con la paralización, azotar a la gente porque no estánd de acuerdo con la mayoría, ¿de qué estamos hablando? sí no es de otra forma de violencia y la más extrema de todas, imponer la razón por la fuerza. Agredir a policías, matarlos a pedradas, por cumpir con su obligación de ley, de desbloquear las carreteras, solo se ve en estados inviables, semicivilizados, llamar a eso protesta, es un insulto a la inteligencia. Creer que la razón se tiene, porque somos mayoría en una localidad, olvidando que la riqueza minera le corresponde a todos los peruanos, que el Perú es un estado indivisible, es simplemente parte de la justificación de la violencia marxista. Creen los marxistas, que nos hemos olvidado, que una de sus máximas es "que la violencia es la partera de la historia". Los conflictos sociales tienen muchos de ellos justificaciones, pero ninguna de ellas es causa suficientes para violentar, matar, destruir, atropellar los derechos de los otros, caso contrario, han dado justificación para armarnos a aquellos que no queremos los paros ya responderles con el derecho que nos da la violencia de las armas y empezaremos a matarnos, ¿que les parece?
Guarda con la DBA
28/05/2012.Los maniqueos y de visión bipolar o blanco y negro no ven matices. Te adecuas al sistema o si no eres un terrorista-comunista. Ya se sabe que hay que agotar las vías administrativas de protesta, las comisiones dialogantes con las autoridades para hacerse escuchar. Pero y si haciendo todo eso no te hacen caso, te mecen, te desgastan en interminables diálogos infructuosos y en los hechos no se ha modificado en nada lo que motivó el inicio te todas esas gestiones ¿qué hacer? El paso lógico parece las medidas de movilización y de protesta que llamen la atención de la ciudadanía y del aparato de gobierno. No digo bombas molotov, ni lucha armada, ni coches bomba, pero si paros, bloqueos. Los que no quieren entender eso o están muy cómodos y beneficiados con el sistema o realmente son parte de ese sistema opresor. Los que protestan, o hacen marchas de sacrificio, ¿no quieren trabajar? O han tenido que sacrificar la realización de sus actividades laborales por la necesidad de movilizarse para defender o luchar por sus derechos. Es obvio que son razones de “fuerza mayor” las que los motivan a tener que incursionar en actividades “extraordinarias” de movilización y protesta. Ese obtuso concepto de “imponer el principio de autoridad” metiendo bala, tanqueta, cachiporra y gases lacrimógenos, es bastante cínico, eso es simplemente el principio de los más poderosos que imponen sus intereses a costa de los derechos de las mayorías. Si no quieren entender eso es que sus cerebros están maniatados con los grilletes ideológicos del sistema ultraliberal (esos a los que también se les denomina de la derecha bruta y achorada)
Efectivamente, "crimen contra la protesta"
28/05/2012.Y podríamos seguir con el juego de palabras y decir que se continúa tolerando y aun alentando en este gobierno "nacionalista", la "represión criminal de la movilización popular". La movilización popular (en este caso entiéndase paros, marchas) son medidas extremas y sacrificadas que los pobladores de a pie deciden asumir frente a problemas en el que se perciben involucrados por una serie de razones (peligro de su modo de vida en esencia) Es tremendamente injusto que al peligro evidente de una represión y fichaje policial se tenga que agregar el riesgo de perder la vida o verla gravemente deteriorada (digamos una incapacidad permanente).
Hay muchos que dirán pero que no atenten contra los derechos de los demás, pero yo creo que en esencia una movilización de protesta tiene que trastornar en alguna medida la cotidianidad, pues es justamente una medida que busca llamar la atención pública y creo que no hay un límite fácil de precisar. Bloquear carreteras, en zonas apartadas parece, desgraciadamente, una medida lógica, porque imaginémonos pancartas al margen de una carretera, ni lo van a leer lo choferes y pasajeros. Se que es muy controvertido y polémico este asunto, pero hay que ver cuantas decisiones extremas y duras tienen que tomar y llevar a cabo los pobladores que deciden dejar sus actividades cotidianas por tener que llamar la atención de la ciudadanía nacional. Un gobierno realmente preocupado por el orden y la paz social tendría que adelantarse en solucionar los conflictos de fondo antes que solamente afanarse por poner mano dura cuando no criminal contra la movilización popular. Gracias
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